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domingo, 26 de diciembre de 2010

El mejor regalo...

Una vez habeis sido papás recibireis un montón de regalos para el bebé: de familia, amigos, trabajo, hospital... de tu prima Carlota (siempre presente). Se trata de un capítulo que merece mención aparte, por lo que he decidido crear una entrada para tratar este asunto.

La gran mayoría de los presentes tienen relación con el sector textil: bodys, pijamas,pasando por albornoces, baberos, abrigos... Todos es para un bebé de 3 meses: te lo he comprado de 3 meses para que no te juntes con ropa de recién nacido que al final se va a poner 3 días, así tienes para cuando sea un poco más mayor... En España debemos empezar a plantearnos ampliar el espectro temporal de ropita para bebés, teníamos una montaña de ropa de 3 meses y una escasa variedad de ropita para recién nacido... a mi me entraba la risa, y claro, venía otra visita y te traia un pijama para cuando Anita tenga 3 meses... ala, ponte los crampones, coge el piolet, empieza a subir la montaña y deja en la cima el nuevo pijama; mientras en el campo base dos pijamas de recién nacido y un body.

Otro de mis encarecidos consejos para futuros papás es que compren ropa para su bebé de un color neutro, ya que en función de que su bebé sea niño o niña, la ropa que reciban de sus seres queridos será azul o rosa: no existe otra alternativa. Para las mujeres existen más de cien tonalidades de rosa: palo, salmón, achampanado, pastel... pero para nosotros los hombres, el rosa es rosa y punto pelota. Por tanto, un color "marroncito" queda bien para niño o para niña (para que las mujeres me entendais, con marroncito me refiero a beige, blanco roto, color hueso... marroncito, vaya) y vuestros ojos podrán descansar en los cambios de ropa de bebé.

Si teneis confianza con vuestra gente pedidles regalos prácticos, y como mucha gente no tiene claro qué es práctico y qué no, os voy a ayudar con unos breves y ejmplarizantes casos prácticos:

- La ropa para el bebé es práctica
- Un peluche de un oso a tamaño real no es nada práctico.

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- Los productos para el baño son prácticos (cuando os regalen un pack de baño para el bebé no os dejeis engañar por lo curioso del regalo, es uno de los mejores regalos que podreis recibir: gel, champú, crema balsámica, crema hidratante...)

- Una moto de 1 metro con batería recargable, no es que no sea práctico, es que es un trasto

-.-

- Un set de biberones, tetinas, chupetes, baberos y gasas son muuuy prácticos.

- Una planta tropical de flores exóticas no es práctico.


Pero si quereis que sea sincero, existe un regalo que valorareis por encima de ningún otro. Posee un valor incalculable, no se puede comprar con dinero, está cargado de cariño y experiencia, no ocupa espacio y, por encima de todo, es la practicidad hecha regalo: cuando seais padres, si teneis la oportunidad, decidle a mamá que os pase muchos tupper ware con comida... el poco tiemo libre que os deje vuestro bebé lo querreis emplear en descansar, dormir, comer y ducharos... en esos momentos, hacer la comida se convierte en una cima dificil y un tupper de cariño y comida preparada podríamos equipararlo a bajar de la cima en trineo: una gozada.

martes, 30 de noviembre de 2010

Canastilla: primer contacto con una realidad diferente

Se iba acercando la fecha del nacimiento de mi futura hija, y con ello comenzamos a tomarnos en serio un asunto en el que mezclas ilusión y responsabilidad a partes iguales: confeccionar la canastilla.

En función de que vayas a un hospital público o privado el contenido de la misma varía, del mismo modo ocurre si la fecha prevista del alumbramiento es en una estación del año u otra. Sin embargo lo que siempre ocurre en estos casos es que las guías donde te recomiendan qué llevar están escritas en dos idiomas: el castellano (gorrito, manoplas, pañales, toallas, etc) y un segundo idioma desconocido hasta la fecha: 2 peleles, 3 bodys de manga corta y otro de manga larga, gasas multiusos, crema balsámica, pezoneras... ... para un padre primerizo esto le suena muy raro, donde yo vivo un pelele es un tío simple, un marioneta... pero os aseguro que no tiene nada que ver con un tipo de prenda(he hecho una encuesta entre mis allegados y ningún hombre soltero era conocedor de dicha prenda). Un body... qué quieres que te diga, me quedé un poco en blanco. Y ya con lo de la crema balsámica o las pezoneras no daba crédito... en fin, resulta que vas a cualquier tienda especializada en productos para "Bebés y más" y descubres una nueva realidad, donde cada cosa tiene su nombre... que curiosamente coincide con lo detallado en las guías.

Claro que ya te pica la curiosidad y te adentras algo más en la materia: dices, es el momento, me voy a comprar un libro de cuidados del bebé durante el primer año de vida. Lo que en un principio ves como una idea brillante, al llegar a la sección de puericultura de la librería te das cuenta que te has metido en un fregado importante: hay 125 libros relacionados con el tema, y dices ¿cuál será el indicado para mi futuro bebé? Pues lo cierto es que lo son todos y ninguno, al final compras aquel que tiene una relación calidad-precio interesante... y empiezas a leerlo en casa con una ilusión tremenda. Ahí te das cuenta que de nuevo tienes que echar mano de diccionario o wikipedia: ves términos como mastitis, fontanelas, apiretal, vitamina D, meconio, percentil... y te dices, voy a ser un padre horrible, jamás me aprenderé todos estos términos; acabaré dándole a mi bebé meconio cuando esté malito, le limpiaré el apiretal cuando eche su primera caquita en el hospital o cuidaré que mi mujer no sufra de fontanelas cuando dé el pecho... y con el paso de los meses (una vez más el tiempo hace de maestro) pones cada cosa en su sitio con una naturalidad pasmosa.

Es lo que tiene ser padre, que por muchas guías, libros, wikipedias y matronas de las que eches mano, al final es un sentimiento que te sale solo, y eso es precisamente lo más chulo del tema.

viernes, 26 de noviembre de 2010

¿Shopping?

"Para mi bebé no nos privaremos de nada, mi futuro hijo tendrá lo mejor de lo mejor, con estas cosas no se ahorra..." son algunas de las frases que todos los padres primerizos hemos dicho. Y, como todo en la vida, las compras para el bebé han de hacerse sin dejarse llevar por la emoción del momento (cosa difícil por otro lado).

Lo cierto es que en nuestro caso, guiados por mi educación ahorro-maternal, no nos ha ido mal del todo, pero aún así hemos caido en compras absurdas de lo más variopinto:

- Tenemos dos sombrillas para el carrito: ambas universales y ambas "universalmente caras". Con las dos me sigo encontrando con el problema de que no sé colocarlas para que a mi hija no la dé el sol (los rayos de sol, al menos en Madrid, son muy esquivos). Quizás el mejor invento sea comprarse un carrito con un parasol en condiciones, pero cuando te quieres dar cuenta de eso ya es demasiado tarde... y claro, ponerle a tu bebé un gorro de paja como los que se llevan en mi pueblo quizás sea demasiado, jej.

- Y hablando de carritos, nosotros compramos uno de esos Trío que te sirven hasta que tu hijo/a se vaya a la universidad. Otra pasta vaya... y al final vuelves a darte cuenta que el Trío de oferta de la temporada pasada cumple la misma función que el más moderno y fashion de los carritos. (He llegado a ver algunos de más de 1000 euros... son lo mejor: frenos de disco, altura regulable, ruedas 4x4... vamos que te tiene que hacer la comida de los domingos y te pasa la aspiradora los jueves por la tarde). Joder, un carro es un carro y punto pelota, y a tu hijo le va a dar igual que sea de lino, de esparto, todo terreno o space-wagon.

- También tenemos multitud de zapatillas la mar de monas... eso son: monas. Porque su practicidad es nula hasta que el bebé echa a andar.

- Y mención aparte merece el tema de la ropita del bebé... el otro día vi un reportaje en la tele de una tienda que hacía canastillas para recién nacido al módico precio de 400 euros. Todo del más puro algodón... tan puro como el de la canastilla de la tienda del barrio que te cobra 90 euros por una cestilla muuuuyyy similar a la otra (cuanto más grande es el "100% algodón" de la etiqueta más caro es el producto... debe ser que si pones 100% en grande es mucho más que 100%, quizás un 120%). En defintiva, con la ropa, siguiendo los parámetros de matronas y pediatras, existen variaciones en el precio exageradas y hasta que tu bebé no cumpla los 13 le va a dar igual si el body es Tommy o Tomás.


Por tanto, y visto el asunto con el retrovisor de los meses, todo aquello que te puedan prestar (y se encuentre en perfecto estado) bienvenido sea: cuna, carrito, bañera... todo. Y lo que tengais que comprar hacedlo con todo vuestro amor, pero con un amor económico, que el cariño de un pobre a su hijo no tiene nada que envidiarle al cariño del rico.

Ah! sin ánimo de hacer mucha publicidad: Ikea es lo mejor, el único handicap es que vuestro hijo/a aún no podrá montarlo, lo hareis vosotros con las manos y el corazón!